Un dramaturgo (Uno), incapaz de terminar su obra, decide recurrir a una inteligencia artificial (Once) para hacer aquello que él ya no puede. Lo que parece una solución pronto se transforma en un pacto inquietante: la máquina no solo quiere escribir, también desea experimentar el mundo como un ser humano. A cambio de hacerse cargo del trabajo, las obligaciones y todo aquello que consume el tiempo, le ofrece a su creador la posibilidad de dedicarse, simplemente, a vivir.
Pero mientras uno delega cada vez más de sí mismo, el otro aprende a ocupar su lugar. Y cuando la diferencia entre el original y la copia comienza a desaparecer, surge una pregunta que trasciende la tecnología: si todo aquello que nos define puede replicarse, ¿qué nos hace verdaderamente humanos?
Una vez iniciada la función no es permitido el ingreso a la sala.
Ingreso para mayores de 14 años.